Roche ha anunciado que la Comisión Europea ha aprobado ocrelizumab, de nombre comercial ‘Ocrevus’, en forma de infusión intravenosa para el tratamiento de pacientes pediátricos a partir de 10 años con formas recurrentes de esclerosis múltiple. Una enfermedad compleja, con brotes impredecibles que requieren ingreso hospitalario y tratamientos agudos, lo que obliga a los niños a faltar al colegio y perderse actividades sociales, además de sufrir riesgo de una futura discapacidad, subrayan los médicos. La Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) ya había aprobado el fármaco en mayo.
Se estima que cerca de 40.000 niños y adolescentes viven con esclerosis múltiple en todo el mundo, de los cuales aproximadamente un tercio se encuentra en Europa, lo que, remarca la farmacéutica, pone de relieve «la necesidad de un tratamiento precoz y de alta eficacia para la enfermedad». Aproximadamente el 85% de las personas con la dolencia padecen esclerosis múltiple remitente-recurrente.
Brotes más frecuentes
«Los niños y adolescentes que padecen esclerosis múltiple sufren brotes más frecuentes y graves que los adultos, pero sus opciones terapéuticas se han quedado rezagadas. Esta autorización viene a cubrir una laguna que existía desde hacía tiempo en Europa, al ofrecer un tratamiento de alta eficacia avalado por una década de experiencia en adultos», ha explicado el doctor Levi Garraway, director médico de Roche y responsable de Desarrollo Global de Productos.
«Ampliar el uso de ‘Ocrevus’, un tratamiento de eficacia demostrada para adultos, a pacientes más jóvenes supone un importante paso adelante para frenar la actividad de la enfermedad en una fase temprana, con el objetivo de preservar su salud física y cognitiva», abunda la doctora Brenda Banwell, jefa de Pediatría de Johns Hopkins Medicine (USA), y codirectora del Johns Hopkins Children’s Center.
Riesgo de brotes
La autorización de la terapia se basa en el estudio fase III OPERETTA 2, que demostró que el medicamento no era inferior a fingolimod (el tratamiento estándar actual para la esclerosis múltiple pediátrica) a la hora de controlar los brotes, reduciendo el riesgo de brotes en un 48% en comparación con fingolimod. ‘Ocrevus’, apunta Roche, demostró un perfil de seguridad consistente en niños y adolescentes, similar al observado en adultos, sin que ningún paciente interrumpiera el tratamiento debido a efectos secundarios.
La terapia, describe la farmacéutica, es un anticuerpo monoclonal humanizado diseñado para actuar sobre las células B CD20-positivas, un tipo específico de célula inmunitaria que se considera un factor clave en el daño a la mielina (aislamiento y soporte de las células nerviosas) y a los axones (células nerviosas).



