Fuente: esclerosismultiple.com
Un nuevo modelo permite predecir, desde las primeras fases de la enfermedad, qué pacientes tienen mayor riesgo de sufrir brotes, lesiones o discapacidad.
La Esclerosis Múltiple es una enfermedad neurológica compleja e impredecible. Mientras algunas personas mantienen una buena calidad de vida durante décadas, otras desarrollan discapacidad de forma más rápida. Esta enorme variabilidad ha sido durante años uno de los mayores desafíos para los neurólogos: ¿es posible saber, desde los primeros síntomas, qué pacientes tienen más riesgo de sufrir una evolución desfavorable?
Un equipo internacional liderado por investigadores del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat), en Barcelona, cree haber dado un paso importante para responder a esa pregunta. En un estudio publicado en la revista Brain, los científicos presentan Spider-MS, una herramienta capaz de predecir de forma individualizada distintos escenarios de evolución de la Esclerosis Múltiple a partir de la información disponible en el momento del primer episodio de la enfermedad.
Más allá de una única predicción
Hasta ahora, la mayoría de los modelos pronósticos se centraban en predecir un único resultado, como la aparición de discapacidad. Sin embargo, la Esclerosis Múltiple puede evolucionar de muchas formas distintas: nuevos brotes, aparición de lesiones cerebrales, empeoramiento progresivo de la discapacidad o una combinación de varios factores.
Para abordar esta complejidad, los investigadores desarrollaron un sistema que analiza simultáneamente ocho posibles desenlaces clínicos relevantes. El resultado es una representación gráfica con forma de telaraña —de ahí el nombre Spider-MS— que muestra el riesgo individual de cada paciente para diferentes aspectos de la enfermedad.
Más de una década siguiendo a los pacientes
El estudio se basó en datos de 1.180 personas atendidas en Barcelona tras sufrir un primer episodio neurológico compatible con Esclerosis Múltiple. Los participantes fueron seguidos durante una mediana de casi 11 años. Posteriormente, el modelo fue puesto a prueba en un grupo independiente de 108 pacientes de Australia para comprobar si funcionaba también fuera del entorno donde había sido desarrollado.
Los investigadores utilizaron información que forma parte de la práctica clínica habitual, como:
- La edad y el sexo del paciente.
- El tipo de síntomas iniciales.
- Las lesiones observadas en resonancia magnética cerebral y medular.
- La presencia de bandas oligoclonales en el líquido cefalorraquídeo, un marcador biológico relacionado con la enfermedad.
- El tiempo que cada paciente había permanecido bajo tratamiento.
¿Qué factores indican peor pronóstico?
Los resultados mostraron que varios factores presentes desde el inicio se asocian con una mayor probabilidad de sufrir una evolución menos favorable.
Entre ellos destacan:
- Una edad más avanzada en el momento de los primeros síntomas.
- La afectación de la médula espinal desde el inicio.
- Un mayor número de lesiones visibles en el cerebro y la médula.
- La presencia de bandas oligoclonales en el líquido cefalorraquídeo.
- Haber pasado menos tiempo bajo tratamientos eficaces para controlar la enfermedad.
Aunque la importancia de cada factor variaba según el tipo de desenlace analizado, en conjunto permitían identificar qué pacientes tenían más probabilidades de desarrollar actividad inflamatoria o discapacidad de forma temprana.
Una herramienta para personalizar tratamientos
Uno de los hallazgos más relevantes es que el modelo logró una precisión moderada-alta tanto en la cohorte española como en la australiana. Esto sugiere que las predicciones no dependen únicamente de las características de un único hospital o país, sino que podrían aplicarse a poblaciones diferentes.
Para los autores, la principal utilidad de Spider-MS sería ayudar a los médicos a tomar decisiones terapéuticas más ajustadas a cada persona. Si un paciente presenta un riesgo elevado de progresión o discapacidad, podría beneficiarse de estrategias terapéuticas más intensivas desde etapas tempranas. Por el contrario, quienes muestran un riesgo menor podrían evitar tratamientos innecesariamente agresivos.
El reto de anticipar una enfermedad impredecible
La Esclerosis Múltiple afecta a millones de personas en todo el mundo y sigue siendo una de las principales causas de discapacidad neurológica en adultos jóvenes. Aunque en los últimos años han aparecido numerosos tratamientos capaces de modificar su evolución, elegir la mejor opción para cada paciente sigue siendo complicado.
Los investigadores consideran que herramientas como Spider-MS representan un cambio de enfoque: pasar de modelos estadísticos que describen grupos de pacientes a sistemas capaces de estimar el riesgo concreto de una persona determinada.
Conclusión del estudio
El estudio concluye que Spider-MS es una herramienta prometedora para predecir, desde el primer episodio de la enfermedad, diferentes formas de evolución de la Esclerosis Múltiple. Aunque serán necesarios nuevos estudios para confirmar su utilidad en la práctica clínica diaria, los resultados apuntan hacia una medicina más personalizada, donde las decisiones terapéuticas puedan adaptarse mejor al perfil de riesgo de cada paciente.
En otras palabras, los autores aspiran a que, algún día, los neurólogos puedan disponer de una especie de “mapa del futuro” de la enfermedad desde sus primeras manifestaciones, permitiendo actuar antes y con mayor precisión.
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