(Fuente: esclerosismultiple.com)
La comunidad médica los utiliza para averiguar los riesgos de padecer problemas serios de corazón y los vasos sanguíneos, tales como infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares
Un nuevo estudio financiado por la MS Society ha revelado las limitaciones de los actuales modelos de riesgo vascular aplicados a la población general, en el caso de personas con Esclerosis Múltiple. La investigación ha sido llevada a cabo por el profesor Raffaele Palladino (Imperial College de Londres y Universidad de Nápoles Federico II), en el marco de un estudio poblacional de datos de Inglaterra. Los resultados ponen de relieve la necesidad de desarrollar modelos de riesgo vascular específicos para la EM.
Investigaciones previas sugerían que tener Esclerosis Múltiple está asociado a un mayor riesgo de sufrir problemas como enfermedades cardíacas, infartos y accidentes cerebrovasculares. Los factores de riesgo tradicionales, como la diabetes, la hipertensión arterial o el colesterol alto, son más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple. Cada vez hay más pruebas que sugieren que sufrir problemas cardíacos y vasculares podría influir en los resultados de la Esclerosis Múltiple, como las tasas de recaída y la progresión de la enfermedad.
El estudio llevado a cabo por investigadores del Reino Unido, Canadá e Italia analizó los historiales médicos de más de 390.000 personas en Inglaterra entre 1987 y 2023.
Evaluaron cinco calculadoras de riesgo de uso generalizado para comprobar con qué precisión predecían futuros problemas cardíacos en personas con EM. Estas calculadoras están diseñadas para la población general y se centran en los factores de riesgo tradicionales.
Los rendimientos variaban entre los diferentes modelos y la recalibración de las herramientas existentes no solucionó completamente el problema. Los resultados son compatibles con la posibilidad de que factores relacionados con la propia EM, además de los factores de riesgo tradicionales, contribuyan al mayor riesgo vascular observado.
Necesidad de mayor precisión
Además, las herramientas actuales de cálculo del riesgo tienden a dar mucha importancia a la edad. Por ello, las personas más jóvenes pueden recibir estimaciones absolutas de riesgo bajas, incluso cuando presentan otros factores de riesgo. Esto puede ser especialmente importante en la EM, ya que a menudo se diagnostica a las personas de entre 30 y 40 años.
Las herramientas habituales pueden no estimar adecuadamente el riesgo cardiovascular de una persona con Esclerosis Múltiple, especialmente al aplicar los umbrales clínicos habituales; por ello, los investigadores consideran necesario desarrollar y validar herramientas específicas. Los investigadores señalan la conveniencia de revisar las directrices clínicas para tener en cuenta el mayor riesgo vascular asociado a la Esclerosis Múltiple.
El estudio no demuestra que las personas con EM vayan a sufrir necesariamente un infarto o un ictus, ni establece todavía una nueva herramienta de cálculo para uso clínico; prueba que las herramientas existentes pueden clasificar de forma inadecuada el riesgo en esta población
Aunque todavía no se sabe con certeza si mejorar la salud cardiovascular puede beneficiar también a la evolución de la Esclerosis Múltiple, mantener una buena salud cardiovascular sigue siendo importante.



